Denominación:
Termo de Miguel Ríos.
Descripción técnica:
El termo es un recipiente aislante diseñado para mantener constante la temperatura de su contenido, normalmente líquidos calientes, durante horas, basado en el vacío termoaislante. Es de la marca Aladdin, fabricado en USA.
Dimensiones: 28 cm de altura, con un diámetro de 8 cm y un peso de 400 g.
Texto de contextualización:
Como no podía ser de otra forma Miguel Ríos fue pionero entre los artistas de la época en cuidar la voz de forma muy metódica. Además de sus rituales de calentamiento vocal comenzó a utilizar una infusión de tomillo que llevaba siempre en su termo antes, durante y después del concierto. La idea se la debemos a la argentina; Lidia García, fonoaudióloga por la universidad de Buenos Aires, residió en Madrid más de 30 de años. Profesora de técnica vocal, foniatría y maestra de artistas como Miguel Rios, Ana Belén, Antonio Vega….

Empezó su trabajo con Miguel a partir del Rock and Ríos. Comenta en una entrevista que acababa agotado en los conciertos porque todo lo cantaba de garganta, no usaba el diafragma, no tenía ningún conocimiento de esto. Y fue un amigo que se la aconsejó y empezó a recibir clases durante 20 años. Miguel comenta que adquirió su técnica y hasta en la actualidad todos los ejercicios de calentamiento antes de actuar lo aprendió de Lidia. Entre los que destacamos: Programas diarios de 20 minutos que combina técnicas de tracto vocal semiocluido (TVSO) y relajación laríngea para preservar la potencia, flexibilidad y salud de sus cuerdas vocales. Lax Vox mediante tarareos suaves «hmm» a través de una pajita en glissandos ascendentes y descendentes para reducir tensión y mejorar resonancia. Fritura labial («brrr») en arpegios (do-mi-sol-do) y staccatos alternando con nasales «ng». Zumbidos cerrados en escalas para equilibrar presión subglótica, siempre hidratándose abundantemente, evitando forzar y programando endoscopías anuales.
Siguiendo con la entrevista Miguel comenta:
Estuve en Londres grabando la Encrucijada y un músico, NICO,…. me dijo de una señora que daba clase y me dio una cinta con las escalas y unas vocales con las que abrir la garganta. Y lo que sí quiero decir a los que lean la entrevista es que con cuidar la voz, con un poquito que se le cuide, responde. Es el músculo que más tarde envejece, ahí vemos a los tenores y las sopranos que es indiferente su edad, a partir de los 50 años, están mejor que a los 25 años. No como los rockeros que es cuando más fuerza tenemos, y vas descubriendo más tarde tus recursos de voz, tu espacio, como proyectar, donde colocar. Lo bueno que tiene la foniatría es que no te da lecciones de canto, cantas como quieres y aprovechas la técnica para tu propio estilo, y no hay ningún cambio estilístico, no te enseñan a impostar, te enseñan a usar herramientas y conocer tu voz.

Como observamos en la fotografía anterior el termo está presente en el escenario. Cada concierto mientras la banda remata la prueba de sonido, él se sienta, abre el termo y alguna vez ha comentado que ese olor a monte le recuerda a Granada y le ponía la garganta en temperatura para cantar. Y que si algún día se olvidaba el termo en el hotel, ya empezaba el concierto con mala sombra. En la actualidad lo sigue usando la infusión con tomillo aunque distinto termo, los efectos antiinflamatorios y las rutinas pre concierto le dan a Miguel esa capacidad vocal, que tanto le caracteriza.
Autor: Antonio Lavado Pérez






